Geoficción: el arte de mapear territorios imaginarios

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Hacer mapas imaginarios no es cosa sencilla, ya que :tanto la distribución de los elementos naturales (ríos, montañas, depresiones, mares, etc.), como humanos (ciudades, vías, infraestructura, etc) responden a ciertas leyes y complejas relaciones relaciones causales. Por ello dibujar un mapa o plano no es sólo un ejercicio estético, es -especialmente- la construcción de un modelo a escala de aquello que suponemos es un sistema geográfico (sea este real o perteneciente al ámbito de la geoficción). En Urbangeofiction (ver aquí) nos muestran una extraordinaria guía de ciudades imaginarias hechas con gran destreza e ingenio.

Para ser justos, el término geoficción alude a la capacidad para plantear imágenes urbanas utópicas (o más bien: casi utópicas) con la finalidad de generar una nueva forma de encarar los diversos fenómenos de la ciudad. El término fue acuñado por el geógrafo francés Alain Musset, quien a su vez hizo una extrapolación del concepto formulado por Fernand Braudel y su planteamiento sobre la geohistoria. Vale el esfuerzo darle una mirada al trabajo de Alain Musset: “¿Geohistoria o geoficción? Ciudades vulnerables y justicia espacial”. Entretanto aquí algunos fragmantos de imágenes extraídas de Urbangeofiction:

Plano de la ciudad imaginaria de Forberg

Plano de la ciudad imaginaria de Borroland

Mapa de contexto de la ciudad imaginaria de Borroland

Mapa topográfico de alrededores de Konthuan

Vínculos:
Urbangeofiction (ver aquí)
Más sobre Alain Musset
Visto a través de Map Room (ver aquí)

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Un comentario en “Geoficción: el arte de mapear territorios imaginarios”

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